La oficina de tus sueños en casa

shutterstock_184855541.jpg

Olvidate del tráfico en hora pico y de las largas jornadas laborales. Gracias a las nuevas tecnologías, muchos se están sumando a la revolución del teletrabajo o home office. Pero antes de armar tu oficina en casa, tenés que planificar y tener en cuenta varias cuestiones. Acá te enseñamos a crear un espacio profesional y productivo en cualquier lugar, independientemente de tu presupuesto y tu estilo de trabajo.  

La oficina en un rincón

Este tipo de organización es ideal cuando necesitás pocas herramientas de trabajo y no podés usar una habitación entera por falta de espacio o presupuesto. Por ejemplo, si sólo usás una computadora portátil o de escritorio, unos cuantos artículos de oficina y una impresora, podés instalar tu oficina en pasillos y rincones de espacios compartidos de la casa, como el living o la cocina.

Para un uso más eficiente del espacio, te recomendamos un escritorio estrecho y estanterías flotantes en las que guardar los libros y documentos importantes. También podés optar por mesas plegables o con cajones para guardar todos los accesorios, como el teclado. De esta manera, cuando la jornada laboral haya terminado y quieras disfrutar de tu hogar, lo podés hacer fácilmente.

Un buen sistema de archivado es fundamental para que todo esté bajo control. Cuando te veas desbordado por los documentos, probá la regla de los 3 días: ningún papel puede estar más de ese tiempo en tu mesa. Esto te ayudará a ser más productivo y a mantener tu espacio de trabajo mucho más ordenado. 

La oficina en un departamento 

Una opción de lujo no siempre está asociada a un precio por las nubes. Para empezar, podés reutilizar los muebles existentes. Pensalo dos veces antes de tirar una mesa de comedor antigua y buscá muebles en páginas de segunda mano para que el mobiliario te salga más barato o incluso gratis. Comprar los artículos de oficina a mayoristas y proveedores también es una buena manera de reducir gastos a largo plazo.

Si solo podés invertir mucho dinero en un artículo, que sea en la silla de oficina. Esta silla debe ser cómoda, de la altura adecuada para tu mesa y ajustable. Tus ojos deberían estar a 50 o 70 centímetros de la pantalla y alineados con su parte superior. No olvides las pequeñas cosas que te van a ayudar a mantener el orden, como un pizarrón para anotar tus ideas o un calendario de mesa para no olvidarte de nada. 

La oficina en un garaje

Esta solución es muy ingeniosa y puede funcionar muy bien. Si vivís en una casa con garaje y no lo usás, podés reutilizarlo y armar tu oficina. Asegurate de que este espacio sea impermeable, tenga el techo reforzado y se encuentre bien aislado. Protegé tu nueva oficina con puertas y ventanas seguras y una alarma.

El suministro eléctrico debe ser seguro, con una instalación adecuada o revisada por al menos un profesional, y además tiene que contar con suficiente potencia para tu equipo, una cafetera y el resto de los aparatos que necesites. Quizás tengas que invertir en un suelo nuevo para cubrir el frío cemento. Te quitará un poco de altura en el garaje, pero hará que te sientas mucho más cómodo. 

Y lo más importante: no instales tu oficina en un garaje en el que estacionen autos ya que los gases que emiten en ambientes sin ventilación son altamente tóxicos.

Con estos consejos, podés hacer de tu hogar tu propia oficina de una forma fácil. ¡Probalo!